Los incendios en ambientes industriales se suceden de forma alarmante dejando edificios, máquinas y equipamientos destruidos.
La causa número 1 es el fuego ocasionado por fallo eléctrico.

El recalentamiento de las conexiones por aflojamiento es la causa más probable de fallo en un circuito y provocará puntos calientes que deterioren el material adyacente; de todos estos daños puede sobrevenir el incendio.

Los controles periódicos de la instalación eléctrica, normalmente anuales, permiten identificar los focos potenciales de ignición. La técnica de la Termografía Infrarroja permite llevar a cabo estos controles, a distancia y sin contacto, extrayendo imágenes cuantificables en temperatura.

La representación grafica de cada uno de los cuadros eléctricos, e instalación (tanto en alta como en baja tensión), así como el estudio de los puntos de riesgo encontrados, generan un informe cuya finalidad será completar las auditorias, tanto de calidad como prevención, y será de gran utilidad en la contratación de los seguros de la empresa.

Fuera del ámbito eléctrico, esta técnica puede utilizarse en multitud de aplicaciones y procesos relacionados con la temperatura.